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Estrechos del Río Martín

De todo el curso del Río Martín –desde su nacimiento en Martín del Río hasta su desembocadura en Escatrón- el tramo más interesante es el que discurre entre Montalbán y Albalate. Este tramo medio es el incluido desde 2001 en el flamante Parque Cultural del Río Martín que destaca por sus valores paisajísticos, geológicos , paleontológicos y culturales, por su sinigual concentración de arte rupestre, y por una serie de Centros temáticos en cada municipio del Parque –excepto Obón y Peñasrroyas- que nos permiten la interpretación activa de todos estos valores más allá de la mera contemplación en un museo cualquiera.

En lo que se refiere exclusivamente a Albalate y sus alrededores, la parte más conocida, más visitada y mejor señalizada corresponde al tramo de río que va desde el puente del “Batán” hasta la Central Hidroeléctrica, incluso un poco más abajo: hasta el nacimiento de la “acequia madre”: Lo que ya todo el mundo conoce como “Ruta de los Estrechos”.

Se puede hacer por la margen izquierda del Martín, por angostos senderos entre empinados taludes y cortados rocosos : este recorrido nos permite visitar una cueva de grabados (tanto modernos como medievales), y dos grupos de pinturas rupestres (finalizando en el grupo de los Chaparros –el más numeroso, con más de 70-).

También podemos hacer el mismo descenso por la margen derecha, siguiendo la acequia de abastecimiento de la central, ganándole cada vez más altura al río, hasta descender al mismo -por unas vertiginosas escalinatas habilitadas hace unos años- antes de llegar a la misma central.

Una tercera opción –preferiblemente en Verano- sería bajar por el río mismo. En circunstancias normales y la mayor parte del tiempo el agua no cubre más allá de la rodilla, y es cierto que en ocasiones –no muchas- la “cañocla” invade el cauce y hay que abrirse paso entre telarañas pobladas de todo tipo de insectos, pero todo ello compensa por los ocasionales –pero refrescantes chapuzones- que nos podemos dar (parece mentira, pero hay tramos rocosos con “pozas” en las que incluso te puedes tirar de cabeza –con las debidas precauciones-). Además este trayecto nos permite llegara los dos últimos grupos de pinturas –los de mayor antigüedad (en torno a los 8000 años), y los de peor acceso- y sobre todo al tubo y al sobradero de la central –covacha guarecida por una potente cascada de agua, y auténtica piscina natural con “jacuzzi” incluido-: Lugar especialmente paradisíaco para disfrutarlo en pareja.

Éstas y otras maravillas han hecho que esta “Ruta de los estrechos” sea visitada por más de 3.000 personas al año –viajes organizados y marchas senderistas aparte-. Es por ello que le hemos dado el papel protagonista en este apartado. Pero esto no significa que desdeñemos otros puntos también regados por el Martín y tradicionalmente ligados con el ocio en los aledaños de Albalate:

Así, no debemos olvidarnos de los manantiales de aguas mineromedicinales –recientemente acondicionados como zona recreativa- , debajo de los antiguos baños de Ariño. También junto a estos baños –concretamente enfrente, al otro lado del río- se ha construido un balneario que sin duda ha contribuido al “despegue” turístico de la zona. Estas novedades se suman –aguas abajo- a sitios clásicos de esparcimiento: como el área recreativa de “La Casilla” (con merendero y campo de fútbol), el azud de la Central nº 2 (merendero y lugar de baño), o el famoso “puente colgante”.

No menos clásicos, pero más cercanos al núcleo urbano de Albalate, son lugares como “La Canal” (partidero de todas las acequias que riegan nuestras huertas, y destino excursionista típico durante décadas), “La Piedra La Valla” (donde ya holgaba la burguesía del S. XIX), “La Almozara” o “La Casica L’Azú”.

ACCESIBILIDAD: El acceso más común y utilizado es comenzando por el puente del “Batán”, porque al final del propio puente a la izquierda hay un práctico aparcamiento para dejar el coche. Pero esto obliga a volver al mismo sitio. Si por el contrario disponemos de dos coches se puede hacer una excursión lineal:

Bien completa, dejando un coche en la Pinarosa y bajando desde ahí a la Central para subir a por el otro en el Batán. O bien parcial, subiendo por la senda de Horta para bajar andando a los Chaparros y desde allí seguir igualmente hasta el Batán

(Aviso: ¡no intentar bajar en coche a las pinturas, son decenas los que luego han tenido que ser “remontados” con tractor!)

Toda la información, tracks GPS, mapas y perfiles de la "Ruta de los Estrechos" se pueden descargar en la web del Parque Cultural del Río Martín.

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